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Bases para hacer Más Que Una Tesis. Aplicaciones fuera del ámbito académico

Diana López Garcia


¡Lo lograste, terminaste la tesis! Días enteros leyendo, escribiendo y haciendo análisis (sin olvidar las pláticas con el asesor, entregas burocráticas y el examen de defensa) quedaron  reducidos a un texto en la biblioteca digital de la universidad y un tomo impreso en ¿la sala de tu casa?


Entre podcasts, videos, mapas mentales y redes sociales, la divulgación comienza a replantear cómo circula el conocimiento fuera de la universidad y en medio de todo ello surgen oportunidades para cada investigación.



Investigar no debería ser únicamente sinónimo de producir conocimiento. Se debe pensar cómo traducirlo, adaptarlo y comunicarlo hacia públicos más amplios. Y en Tesicafé consideramos que la investigación no termina con la entrega del documento final, sino que de ella surgen diversos caminos que se expanden hacia múltiples formatos de divulgación y circulación del saber.


La tesis es el punto de partida, no el cierre


El Mtro. Carlos Carrizales en la última sesión del Seminario de IA para la Investigación 2da edición hace una metáfora interesante y compara la investigación con una piedra arrojada al agua: la tesis representa el impacto inicial, pero lo verdaderamente importante son las ondas que produce alrededor. Es decir, los efectos, conversaciones y nuevas formas de circulación que pueden emerger a partir de ese conocimiento.


La tesis suele construirse desde un lenguaje técnico, especializado y disciplinar dirigido a asesores, sínodos o comunidades científicas. Por su parte, la divulgación requiere reorganizar la información para hacerla accesible a otras audiencias.



La materialidad también transforma el mensaje


Antes crear el contenido, hay que considerar que cada formato cambia dependiendo si se presenta en un artículo académico, un video corto, un podcast o una infografía interactiva, ya sea en dinámicas narrativas o en formas de recepción. La divulgación requiere comprender las características propias de cada plataforma y adaptar el mensaje de manera estratégica.


Además, las redes sociodigitales, los recursos audiovisuales y los formatos transmedia se presentan como espacios donde el conocimiento académico puede adquirir nuevas formas de circulación e impacto cultural.


Por lo anterior te sugerimos distintas herramientas que pueden asistir en la traducción del conocimiento hacia formatos más accesibles y dinámicos.


Es una herramienta central para trabajar directamente con el corpus documental del investigador. Permite cargar capítulos de tesis, artículos o notas personales para generar automáticamente resúmenes, mapas mentales, infografías y materiales de estudio.


Además, destaca por su capacidad para crear podcasts y videos explicativos mediante voces sintéticas que simulan conversaciones humanas, facilitando la adaptación de contenidos académicos a formatos sonoros y audiovisuales.


Se recomienda principalmente como apoyo para la construcción de estructuras narrativas y guiones orientados a plataformas digitales como TikTok, Instagram Reels o videos breves de divulgación.


Su entrenamiento en lenguajes digitales y narrativas conversacionales permite reorganizar ideas académicas en formatos más dinámicos y comprensibles para públicos no especializados.


Un asistente especializado que puede configurarse para tareas específicas, como revisión de escritura, tutoría personalizada o generación de materiales didácticos.


Un ejemplo innovador es la posibilidad de crear canciones educativas basadas en conceptos académicos complejos, integrando recursos musicales como estrategias de aprendizaje y apropiación del conocimiento.


Canva, Gamma y Napkin

Recursos útiles para transformar ideas en productos visuales como presentaciones, esquemas, carteles e infografías altamente ilustradas.


Su facilidad de uso permite convertir conceptos densos en materiales más accesibles y visualmente atractivos para procesos de divulgación científica y educativa.



Entre la asistencia tecnológica y la voz propia


Uno de los principales riesgos señalados fue delegar completamente el proceso creativo a las plataformas digitales. Aunque la IA puede asistir en la organización, adaptación o generación de formatos, el investigador continúa siendo responsable de validar, editar y supervisar los contenidos producidos. 


Según la Guía para Uso Ético de la Inteligencia Artificial: Una propuesta para la investigación y educación, mantener la voz propia en un texto asistido con IA implica revisar posibles errores conceptuales, “alucinaciones” o simplificaciones problemáticas generadas por las herramientas. Las normas APA establecen que los productos creados íntegramente por inteligencia artificial no pueden asumirse automáticamente como propiedad intelectual propia, lo que obliga a reflexionar críticamente sobre autoría, creatividad y responsabilidad académica. No lo pierdas de vista: ¿Recuerdas qué descubriste o pensaste cuando hiciste la tesis? ¿Sigues viendo eso reflejado? 


Cuando la tesis sale del librero

¿Qué sentido tiene producir conocimiento si éste no logra circular más allá de los espacios universitarios?


En un contexto saturado de información y consumo acelerado de contenidos digitales, la divulgación académica aparece como una posibilidad para conectar investigación, sociedad y cultura.


Terminar una tesis es todo un reto, pero no es el único. Hay que aprender a transformar ese conocimiento en experiencias, narrativas y formatos capaces de dialogar con distintos públicos sin perder rigor ni sentido crítico. 


Más que reemplazar al investigador o investigadora, la inteligencia artificial parece obligarlo a redefinir su papel: menos centrado en acumular información y más enfocado en interpretar, traducir y comunicar conocimiento significativo.



Declaración de uso ético de IA: Esta nota fue elaborada con apoyo de inteligencia artificial. ChatGPT) se usó para mejorar el tono periodístico, la sintaxis y la creación de infografías. Por su parte, se empleó Google Notebook para identificar los puntos clave (bullets) de la sesión  Más que una tesis del Seminario de IA para la investigación, 2.ª edición, así como para apoyar la redacción de la infografía principal.


No obstante, el proceso contó con una guía e intervención humana sustantiva. Diana López participó en la selección y procesamiento de la información para la redacción del blog. Además, con el apoyo de Angelina Mijares, Andrea Oropeza y Arlette Morales, se realizó la adaptación del lenguaje y la supervisión o revisión editorial del texto final.


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